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¿Para qué contratar un seguro de salud si ya tienes sanidad pública?

Si ya tienes sanidad pública, ¿para qué contratar un seguro de salud?

Es probablemente una de las primeras preguntas que aparecen cuando alguien se plantea contratar un seguro médico privado. Y tiene sentido. El Sistema Nacional de Salud ofrece una cartera común que comprende, entre otras prestaciones, atención primaria, especializada, urgencias, prestación farmacéutica y transporte sanitario. El Ministerio de Sanidad define esa cartera como el conjunto de servicios necesarios para proporcionar una atención adecuada, integral y continuada.

Entonces, ¿qué sentido puede tener pagar además un seguro de salud privado? La respuesta no debería construirse enfrentando ambos modelos. Un seguro privado puede utilizarse como una vía asistencial adicional, con los servicios, profesionales, centros y condiciones que incluya la póliza que hayas contratado. Y ahí está la verdadera cuestión: ¿Qué quieres obtener de tu seguro de salud?

Caso cotidiano

Mi hermano se planteó contratar un seguro médico y su primera pregunta fue exactamente esa: “Si ya tengo sanidad pública, ¿para qué quiero otro seguro?”. Cuando empezó a analizarlo comprendió que estaba planteando mal la pregunta. No tenía que decidir necesariamente entre utilizar exclusivamente una opción u otra. Lo que tenía que valorar era si le interesaba disponer de una alternativa adicional para determinadas consultas, pruebas o especialidades y cuánto estaba dispuesto a pagar por ella. A partir de ahí, la conversación dejó de ser “público o privado” y pasó a ser mucho más útil: ¿Qué necesito realmente de mi seguro de salud?

¿Tener un seguro privado significa renunciar a la sanidad pública?

Con carácter general, disponer de un seguro médico privado no significa por sí mismo renunciar al derecho de acceso al Sistema Nacional de Salud cuando se tiene reconocido. La Ley General de Sanidad establece la extensión de la asistencia sanitaria pública y configura el Sistema Nacional de Salud como el conjunto de los servicios sanitarios públicos. Por tanto, para una persona con derecho a asistencia sanitaria pública, contratar un seguro privado puede suponer disponer de otra opción asistencial adicional, no necesariamente sustituir una por otra.

Entonces, ¿qué puede aportarte un seguro de salud?

Dependerá completamente de la modalidad contratada, pero existen varios elementos que suelen ser importantes al comparar pólizas.

1. Acceso a un cuadro médico privado

Las pólizas pueden ofrecer acceso a una red determinada de médicos, especialistas, clínicas y hospitales. Aquí no basta con preguntar: “¿Tiene muchos médicos?” Hay que comprobar algo mucho más práctico: “¿Tiene los médicos y centros que me interesan donde yo vivo?” Un cuadro médico enorme puede resultar poco útil si los especialistas que necesitas están lejos de tu localidad.

2. Acceso directo a determinadas especialidades

Dependiendo de la póliza y del servicio concreto, puedes disponer de acceso a diferentes especialistas dentro del cuadro médico y conforme al procedimiento establecido por la aseguradora. Este es uno de los aspectos que deberíamos conocer antes de contratar, porque las reglas de acceso, autorizaciones y prescripciones pueden variar según la compañía y la prestación.

3. Pruebas diagnósticas

Analíticas, radiología, resonancias, ecografías y muchas otras pruebas pueden estar contempladas dentro de un seguro de salud. Pero aquí aparece una palabra importante: autorización. Determinadas pruebas o tratamientos pueden necesitar prescripción médica y autorización previa de la compañía. Por eso, que una póliza anuncie una amplia cobertura médica no significa que todos los servicios puedan utilizarse de cualquier manera.

4. Hospitalización

No todos los seguros de salud son iguales. Existen modalidades con asistencia hospitalaria y otras que pueden centrarse principalmente en consultas y servicios extrahospitalarios. Si para ti es importante disponer de hospitalización privada, intervenciones quirúrgicas o determinadas prestaciones hospitalarias, comprueba expresamente que estén incluidas. No lo des por hecho.

5. Medicina digital

La telemedicina y las consultas médicas a distancia se han convertido en otro elemento habitual de determinados seguros privados. Para algunas personas puede tener poco peso. Para otras (familias con niños, personas que viajan o usuarios que buscan resolver consultas sencillas sin desplazarse) puede ser un servicio especialmente práctico. Nuevamente, dependerá del producto contratado.

Pero hay algo todavía más importante: no todos los seguros de salud funcionan igual

Dos pólizas pueden llamarse “seguro de salud” y funcionar de manera bastante diferente. Antes de contratar debemos conocer, como mínimo:

El cuadro médico.
Las coberturas.
Los copagos.
Las carencias.
Las exclusiones.
Las autorizaciones.
La hospitalización.
Los límites de determinadas prestaciones.

Porque el precio mensual por sí solo cuenta muy poco sobre cómo funcionará el seguro cuando necesites utilizarlo.

¿Qué es un copago?

Es una cantidad que el asegurado puede tener que abonar cuando utiliza determinados servicios sanitarios, según las condiciones de la póliza. Por eso podemos encontrar seguros: con copago, donde determinados usos generan un importe adicional; o modalidades sin copago para los servicios incluidos en los términos contratados. Esto puede influir tanto en la prima como en el coste real que terminarás pagando a lo largo del año. Una persona que apenas utiliza servicios médicos y otra que acude frecuentemente a especialistas pueden valorar de forma diferente ambas opciones.

¿Y una carencia?

Es otro concepto que debemos conocer antes de firmar. Una carencia es el periodo establecido en el contrato durante el cual determinadas coberturas todavía no pueden utilizarse, aunque la póliza ya esté en vigor. No todas las garantías tienen necesariamente carencia ni todas las compañías establecen las mismas. Por eso, si estás pensando en contratar un seguro porque quieres utilizar inmediatamente una prestación determinada, pregunta antes si existe un periodo de carencia aplicable.

¿Qué ocurre con las enfermedades o situaciones anteriores a la contratación?

Al contratar un seguro de salud, la aseguradora puede solicitar información sobre el riesgo y el estado de salud en los términos legal y contractualmente establecidos. La Ley de Contrato de Seguro establece el deber del tomador de declarar, conforme al cuestionario que le presente la aseguradora, las circunstancias conocidas que puedan influir en la valoración del riesgo. Por eso es fundamental contestar correctamente al cuestionario de salud cuando exista. Ocultar información relevante no es una buena manera de conseguir un seguro más barato.

¿Seguro de salud con cuadro médico o reembolso?

También podemos encontrar modelos diferentes. En una póliza de cuadro médico, utilizamos los profesionales y centros concertados en las condiciones previstas. En determinadas modalidades de reembolso, el asegurado puede acudir a profesionales fuera de ese cuadro y solicitar posteriormente el reembolso de una parte del gasto conforme a los porcentajes, límites y condiciones contratados. Esta diferencia puede ser muy importante para quien quiere seguir acudiendo a un médico concreto.

Entonces, ¿merece la pena contratar un seguro de salud?

La respuesta depende de cada persona. No debería contratarse simplemente porque “todo el mundo tiene uno” ni descartarse porque ya exista la sanidad pública. Tiene más sentido preguntarse:

  • ¿Quiero disponer de una alternativa sanitaria privada?
  • ¿Qué especialistas o centros me interesan?
  • ¿Quiero hospitalización?
  • ¿Prefiero pagar menos al mes con copagos o una modalidad diferente?
  • ¿Lo necesito únicamente para mí o para mi familia?
  • ¿Qué presupuesto puedo dedicar a ello?

Con esas respuestas podemos empezar a buscar un seguro realmente adecuado.

Errores que debes evitar

El primero es contratar únicamente por precio. También es habitual no comprobar el cuadro médico, desconocer los copagos, contratar pensando que todo está disponible desde el primer día, no revisar las carencias o asumir que cualquier tratamiento estará incluido. Y hay otro especialmente importante: no leas únicamente qué incluye la póliza. Comprueba también sus límites, condiciones y exclusiones.

¿Sabías que...?

En España, tener cobertura sanitaria privada y pública no es algo excepcional.

El propio Ministerio de Sanidad dispone de estadísticas específicas sobre población con cobertura sanitaria privada, mientras que la cobertura del sistema público alcanza a la gran mayoría de la población residente; según la Encuesta de Salud de España 2023, el 98 % de la población figuraba cubierta por el sistema sanitario público. Esto refleja precisamente que ambas formas de asistencia pueden coexistir.

Preguntas frecuentes

¿Si contrato un seguro privado pierdo la sanidad pública?

Para una persona que tenga reconocido el derecho a la asistencia sanitaria pública, la mera contratación de un seguro privado no implica por sí misma renunciar a ese derecho.

¿Todos los seguros privados incluyen hospitalización?

No. Debes comprobar la modalidad y las prestaciones contratadas.

¿Puedo elegir cualquier médico?

Dependerá del tipo de póliza. En seguros de cuadro médico deberás utilizar los profesionales concertados conforme a las condiciones. Las modalidades de reembolso pueden permitir acudir a otros profesionales bajo sus propios límites.

¿Qué significa que mi seguro tenga copago?

Que determinados actos o servicios pueden generar un importe adicional a cargo del asegurado según lo establecido en la póliza.

¿Puedo utilizar todas las coberturas desde el primer día?

No necesariamente. Algunas prestaciones pueden estar sujetas a periodos de carencia.

¿Qué seguro de salud necesito?

Dependerá de tu edad, necesidades, composición familiar, uso previsto, preferencias de centros y profesionales y presupuesto.

Solo recuerda una cosa

No se trata de elegir entre sanidad pública o privada. Se trata de decidir si quieres disponer de una opción adicional y, si la contratas, asegurarte de que realmente responde a tus necesidades.

¿Por qué es importante conocer esto?

Porque contratar un seguro de salud es fácil. Contratar el seguro de salud adecuado para ti requiere mirar algo más que la cuota mensual. Un precio atractivo puede esconder una modalidad que no encaja con el uso que esperas darle. Y pagar por muchas prestaciones tampoco tiene sentido si realmente no las necesitas. Por eso el asesoramiento previo importa.

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Fuentes oficiales

  • Ministerio de Sanidad — Cartera común de servicios del Sistema Nacional de Salud.
  • BOE — Ley 14/1986, de 25 de abril, General de Sanidad.
  • Ministerio de Sanidad — Encuesta de Salud de España 2023, cobertura sanitaria pública y privada.

Nota importante: Los cuadros médicos, copagos, carencias, hospitalización, reembolso, exclusiones, límites y demás prestaciones dependen de cada compañía y póliza. Antes de contratar debe revisarse la documentación contractual y las necesidades individuales.

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